jueves, 15 de marzo de 2012

Ángel



Todo estaba saliendo como lo había planeado.Había tardado horas en ejecutar el plan perfecto, nada podía fallar, contaba los segundos para verlo entrar por la puerta. Era una noche fría y se suponía que él ya debía haber llegado. Según la información que me había dado Sandra, la de la aerolínea, el avión aterrizaba a las ocho en punto. Me parecía raro que estuviese tardando tanto.

Decidí tomar el teléfono y marcar al aeropuerto para saber si el vuelo había tenido algún contratiempo, pero las líneas telefónicas estaban caídas. la lluvia era demasiado fuerte y los rayos habían quemado los circuitos de luz. Mi preocupación cada vez era mayor.

No veía la hora de que llegara Daniel, el amor de mi vida. Estaba demasiado ansiosa porque sentía que esa tardanza no era por nada bueno, aunque me tranquilizaba un poco acordarme del refrán que siempre decía mi madre: la malas noticias son las primeras que llegan, pero esta vez algo me decía que hasta las malas noticias habían desviado su camino por alguna razón y todos me estaban ocultando algo, quizá una noticia que iba a dar un giro definitivo a mi vida.

Ya era la una de la mañana y no tenía ninguna noticia de Daniel. Intente de nuevo llamar  pero mi intento fue en vano pues la tormenta cada vez era mayor decidí dejar las llaves debajo del tapete como siempre solía hacerlo cuando él llegaba de trabajar tarde y me fui a dormir  mi mente no dejaba la idea de que él estaba en peligro,que algo le pasaba sentía la extraña sensación de estar escuchando su voz una y otra vez , diciéndome que lo ayudara, que por favor no lo dejara ahí , no entendía si lo que me pasaba era un mal sueño o una realidad que estaba tratando de ocultar para calmar mis ansias cuando por fin pude conciliar el sueño me despertó un fuerte golpe a la puerta me pare rápidamente de la cama con una sonrisa dibujada en mi rostro soñando con que al abrir la puerta iba a encontrarlo pero no fue así  al abrir la puerta no encontré a nadie solo me invadió un frió que recorrió todo mi cuerpo  sentí su olor su respiración muy cerca de mí pero él no estaba fue una sensación que nunca antes había sentido volví a la cama y espere que se hiciera de día para llamar a averiguar por Daniel pero antes de que me volviera a quedar dormida sonó el teléfono corrí a responder .

-        -  Hola! ¿Hablo con la señora Martina?
·       -  Sí , con ella habla - respondí
-         - Soy Sandra, la persona que le dio la información sobre el vuelo de su novio.Llamo a informarle que hubo un terrible accidente debido a la lluvia y a la tormenta eléctrica que no pudimos detectar antes de que saliera el vuelo... lo siento mucho... su novio falleció.

No tuve palabras para responderle así que colgué el teléfono  no sabía qué hacer  estaba desesperada  mis padres habían salido a un viaje de negocios y no sabía cuándo volvían  yo estaba sola no tenia familia cerca de donde yo vivía y mis amigos qué decir de ellos  nunca están cuando más los necesito .

A partir de ese momento mi vida de algún modo había dejado de tener sentido él era todo para mí  todo lo que soñaba hacer era a su lado pero no podía dejarme caer  pues tenía una razón muy grande que me impulsaba a seguir adelante a sacar fuerzas de lo más profundo de mi ser y a intentar sonreírle de nuevo a la vida  venía una bendición muy grande en camino  mi bebé era lo único que me quedaba de Daniel era mi ángel  él que iba a venir a sacarme de la tristeza tan profunda que estaba viviendo porque en ese momento mi mundo estaba rodeado de una nube gris que no me dejaba ser feliz  mi corazón estaba lleno de odio  pero era un odio sin sentido pues le tenía fobia a la lluvia  no soportaba la idea de que lloviera pues esto me recordaba el acontecimiento que había destruido mi vida  por eso siempre que llovía no salía de mi casa  me quedaba pensando que por culpa de esa tormenta mi hijo no tendría un padre  y yo me había quedado sola sin nadie a mi lado sin mi amigo sin mi compañero y sin mi razón de ser.

Ya había pasado un mes después de la muerte de mi novio y mi hijo ya estaba por nacer.Solo faltaban unas cuantas semanas, yo no podía estar más feliz, ya quería tenerlo en brazos, contarle que su papá fue el mejor hombre del mundo y que desde el cielo siempre lo iba a cuidar.

Mis padres habían llamado para estar acá en el nacimiento de Simón eran los abuelos más felices de la Tierra tanto así que decidieron hacer una parada en Estados Unidos para traer todo lo que el bebé necesitaba cuando llegaron allá me llamaron a preguntarme qué era lo que el niño necesitaba porque ellos sabían que siempre se les va la mano en compras y yo soy de las que pienso que no está bien exagerarse  cuando estábamos hablando la señal se empezó a perder ellos estaban en medio de una tormenta muy fuerte, la lluvia no cesaba y cuando  por fin les iba a decir qué era lo que necesitaba se cortó la llamada y otra vez vino a mí esa sensación de que nada estaba bien esperé cinco minutos y devolví la llamada nadie contestó luego después de unos minutos de esperar recibí una llamada del hospital de Miami como no entendía mucho inglés no supe con claridad qué era lo que había pasado lo que si entendí fue que mi papá había quedado en coma debido a que un rayo había entrado por su cuerpo y mi mamá estaba muy mal.

Desde ese momento supe que la lluvia me traería las peores desgracias de mi vida.Ya una vez me había pasado con Daniel, luego con mi padre ¿quién seguiría ahora? Me preguntaba una y otra vez, todas las noches me acostaba deseando que no lloviera más que todos los días estuvieran llenos de luz de vida y de felicidad no quería más desgracias por culpa de ese fenómeno al que llaman lluvia , ya suficientes tristezas me había traído.

El gran día había llegado, por fin iba a nacer Simón y como no era raro, yo estaba sola. Mis padres aún seguían en Estados Unidos ya que mi papá tenía que someterse a un tratamiento debido al impacto del rayo. Cuando nació Simón sentí que Dios por todo lo malo algo bueno te da, siempre te recompensa y nunca te deja caer, y lo entendí en el momento que vi a ese pequeño angelito que tenía en mis brazos.

Pasaron los meses y Simón cada vez era más grande. Él se había convertido en mi nueva razón de vivir mi padre se había recuperado y mi mamá era la abuela más feliz del mundo entendí que no tenía porqué responsabilizar a la lluvia de las cosas que pasan y entendí que existe algo que se llama destino que las cosas pasan porque tienen que pasar y que no puedo temerle a unas simples gotas de agua  al fin y al cabo es agua no mata no envenena  no hace daño es un fenómeno natural que debe de pasar entendí que a veces nos cegamos demasiado y nos negamos a ver la realidad pensando que todo lo que está a nuestro alrededor es culpable de las desgracias que nos pasan en la vida  pero no es así  a veces debemos caer para darnos cuenta lo lindo que es el cielo, debemos tropezarnos mil y una vez para que las golpizas después no nos duelan y simplemente nos hagan más fuertes , debemos conocer lo más profundo del suelo  para también así alcanzar lo más alto del cielo comprendí también que existen mil razones para ser feliz y que por algo malo que nos pase no quiere decir que nada bueno nos va a pasar en el futuro y lo más importante que comprendí es que no hay arcoíris si antes no hay un poco de lluvia  por eso ahora soy completamente feliz porque cada desgracia que me pasó en la vida me enseño que tengo que ser fuerte , que tengo que sonreírle a los problemas y no dejarme caer.

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